Ahora que el mundo digital invade nuestras vidas y que todo proceso de compra tiene una parte online nadie escapa de la necesidad de tener su espacio en Internet. Quien más quien menos tiene una cuenta de Instagram, de Facebook, de Twitter, o un perfil de Linkedin… o todo! Hay quien sabe venderse tan bien que habiendo hecho poco parece que ha hecho mucho, y hay quien habiendo alcanzado muchos éxitos y realizado buenos trabajos no es conocido ni por el vecino de enfrente. En la justa medida está la virtud.